Se le representa como un genio mitad hombre mitad animal. Su cara barbuda tiene una expresión de astucia bestial, llena de arrugas y su mentón es muy saliente. Lleva dos cuernos en la frente; el cuerpo velludo y los miembros inferiores son los de un macho cabrío; los pies provistos de pezuñas hendidas, las patas secas y nerviosas.
Al parecer, su culto se origina en Arcadia, aunque se ha propagado por toda Grecia y se ha generalizado incluso más allá del mundo helénico.
Está dotado de rápida agilidad, veloz en la carrera, trepa fácilmente por las rocas, sabe también ocultarse entre la maleza, ya sea para espiar a las Ninfas, ya para dormir la siesta en las horas calurosas del mediodía -entonces es peligroso molestarle-. Le place en especial el frescor de las fuentes y la sombra de los bosques (como a los pastores y el rebaño). Pan es una divinidad dotada de una actividad sexual considerable: persigue a ninfas y muchachos con igual pasión -incluso buscaba la satisfacción en sí mismo cuando fracasaba en su persecución amorosa-.
Sus atributos son: una siringa, un cayado de pastor, una corona de pino o un ramo, también de pino, en la mano. Sus mitos y leyendas suelen ser un poco tardíos, fruto de la imaginación de los poetas alejandrinos. Los poemas homéricos lo ignoran, aunque un llamado "himno homérico" lo celebra (cuenta que es hijo del Hermes del monte Cileno y de la hija de Dríope). De hecho hay diversas filiaciones de Pan, la más curiosa sea la siguiente: Pan como hijo de Helena y la "suma" de todos sus pretendientes-amantes, y habría nacido durante la ausencia de Ulises. Cuando éste regresó, desolado ante la infidelidad de su esposa, habría partido nuevamente en busca de otras aventuras.
Escrito por: elolimpo.com